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Hechizos de poder contra enemigos y daños

julio 15, 2010

VECINOS, JEFES, COMPETIDORES, ROBOS, MENTIRAS, ATAQUES: DETENGA YA LOS PERJUICIOS QUE LA MALDAD AJENA PUEDE PROVOCARLE.

La maldad es producto del sufrimiento propio de los estados anímicos más oscuros. A su vez, tiene consecuencias dolorosas en quien la padece y en su entorno. De ahí que sea preciso protegerse de las personas sumergidas en esos estados caracterizados por una energía nefasta.

La Magia se ha ocupado históricamente de neutralizar el mal con todo tipo de prácticas esotéricas. De todas ellas, la que mayor eficiencia y sabiduría ha demostrado es la que le desea el bien a quien daño puede hacer. Los trabajos mágicos que buscan provocarle el mal a la persona que molesta o agrede funcionan; pero no atacan el problema de raíz y presentan muchos riesgos, puesto que entran en el mismo juego destructivo del Mal que pretenden neutralizar.

Como la vida es movimiento y cambio, es posible revertir la nefasta tendencia al daño. Cuando una persona es feliz realmente, deja de perder interés en provocar males, busca hacer el Bien naturalmente y vivir en armonía con el Universo.

Aunque pueda parecerle extraño y hasta difícil por momentos, los hechizos que aquí le proponemos implementar contra su enemigo buscan neutralizarlo volviéndolo alguien feliz y de bien. Para estos rituales, necesitará tener siempre a mano los siguientes amuletos: un símbolo de la paz, la cruz de Caravaca y un llamador de ángeles.

VECINOS CONFLICTIVOS

● Finalidad: es sumamente incómodo cruzarse con vecinos problemáticos y, más aún, si hubo situaciones violentas, con gritos o agresiones con ellos. Evitar o cruzar a estas personas desequilibra la energía personal. Por eso, lo mejor es mantener siempre un trato respetuoso e, incluso, amable, confiando en que el ritual efectuado en privado nos protegerá de la “mala onda” de esa gente y revertirá eficazmente el problema.

● Procedimiento mágico: Sobre una hoja de gran tamaño, dibuje una casa o edificio y escriba allí los nombres de los vecinos conflictivos y el suyo propio, ubicándolos en lugares distintos. Si el vecino vive en la propiedad contigua, dibuje otra casa o edificio y escriba allí el nombre correspondiente (si no sabe como se llama, ponga “vecino”). Alrededor del nombre, haga un círculo con caramelos de menta y miel (se consiguen en dietéticas), será su protección simbólica. Sobre el nombre del vecino, derrame un poco de azúcar y, luego, una capa de sal gruesa hasta cubrirlo.

Sobre esa sal, encienda una velita de las de torta, haga sonar el llamador de ángeles y, sosteniendo la cruz de Caravaca apuntando a la vela, ore así:

“Allí está el infeliz de [nombre] que no puede vivir paz, lo conjuro con esta cruz a que viva en el mundo de la Luz. Se lleven los ángeles guardianes su odio inútil, quede en paz sin ya más el vecindario perturbar. Amén”. Lleve con usted la cruz durante unos días.

JEFES ABUSIVOS

● Finalidad: en todos los trabajos suele haber jefes frustrados en su vida personal o profesional, que descargan su angustia en los colaboradores, sea demandándolos con sobrecarga de exigencias, sea despreciándolos. Estos jefes pueden ser más o menos astutos y ocasionar, según su habilidad, daños psicológicos y físicos, debido al estrés que provocan. Lo que hay que pedir en el ritual neutralizador es que esta persona amplíe su mundo físico y espiritual. Al desarrollar inquietudes y habilidades en otros ámbitos, el jefe desviará su atención excedente hacia actividades positivas y constructivas, adquirirá mejor ánimo y no tendrá ganas de molestarnos más.

● Procedimiento mágico: Recorte dos círculos iguales en cartulina amarilla, de unos15 cm de diámetro. Dibuje en cada círculo una cara sencilla, con sonrisa amplia, boca y ojos. Escriba en ambos lados de un papel el nombre de su jefe y coloque el papel en el centro del reverso de una de estas caras.

Cubra con flores de lavanda seca, rocíe con algún perfume floral que tenga en casa y, luego, ponga pegamento en el borde interno del círculo. Haga sonar el llamador de ángeles y, sosteniendo el símbolo de la paz sobre el nombre del jefe, ore así: “Triste y amargo eras, pero a tu vida la sonrisa llega, [diga el nombre del jefe], amor y felicidad hacen que me dejes de molestar; te conjuro con firmeza a que me dejes trabajar en paz”.

Pegue entre sí los dos círculos, de modo que el nombre de su jefe quede en el medio con la lavanda, las caras mirando hacia el exterior. Deje durante una noche esta cara a la luz de una vela blanca, rodeada de los amuletos de la paz, la cruz y el llamador.

A partir del día siguiente, lleve consigo al trabajo este amuleto protector y de “buena onda”, por ejemplo, adentro de su agenda. Cada tanto, puede volver a cargarlo con la oración y dejarlo con los amuletos y la vela durante una noche.

COMPAÑEROS DE TRABAJO ENVIDIOSOS

● Finalidad: la envidia es un sentimiento muy común entre los humanos, en distintas intensidades. Algunas personas son tan envidiosas, que emiten una energía muy negativa. Estos individuos se sienten muy infelices e inferiores a los demás y creen que no son capaces de brillar con luz propia, por lo que desperdician su tiempo y vitalidad en observar y criticar cómo actúan los otros.

Por nuestra parte, podemos prevenir ataques de envidia manteniendo un perfil bajo en la vida cotidiana, sin ser arrogantes ni alardear sobre nuestros logros.

Aun así, siempre habrá personas que puedan enviarnos vibraciones negativas producto de su envidia. Hay que inmunizarse contra ellas y enviarles luz para que eleven su autoestima y seguridad en sí mismas. Este ritual puede incluso hacerse de modo preventivo.

● Procedimiento mágico: Escriba en distintos papelitos los nombres de sus compañeros de trabajo. Arme en su altar un círculo con tres velas violetas y dos blancas, alternando los colores.

Intercale entre las velas los papales con los nombres y, en el centro del círculo, coloque un papel con su nombre o un objeto de uso personal muy querido, que lo represente a usted.

Alrededor de su nombre, forme un círculo de sal gruesa. Haga sonar el llamador para iniciar el ritual y encienda una a una las velas de izquierda a derecha, orando: “Seres de luz, iluminen a mis compañeros, ángeles guardianes protejan mis espaldas de sus palabras, disuelvan en sal toda maldad extraña”.

Sostenga la cruz sobre su nombre durante unos minutos, mientras sigue orando así: “Con el poder de la Cruz guerrera, se erige un escudo impenetrable que me protege de Norte a Sur y de Este a Oeste; rebotan en él la energía envidiosa y se transmuta a luz justiciera.Amén”.

Deje todo en el altar hasta el día siguiente; luego, queme todos los papelitos juntos en incienso para terminar de purificar. Puede llevar esta cruz al trabajo, en un bolso, o escondida entre sus ropas para sentirse más protegido.

SUEGRAS, CUÑADAS Y OTROS FAMILIARES ENTROMETIDOS

● Finalidad: es común que los vínculos con las suegras, cuñadas y otro tipo de familiares políticos, estén teñidos de recelos y rencores, debido a que muchas madres establecen afectos nocivos con sus hijos.

También, sucede que muchas mujeres o varones no pueden despegar de madres absorbentes, aun habiendo formado ya sus familias. Asimismo, puede pasar que yernos y nueras sean tan infantiles, inmaduros y absorbentes, que acusen a su pareja de que lo aleja de su familia de origen.

Para terminar con estos vínculos viciados, es necesario limpiar y cerrar heridas ancestrales a fin de lograr una convivencia sana con todos los afectos. Este hechizo neutralizará el malestar producto de relaciones enfermizas.

● Procedimiento mágico: Debe dibujar tres siluetas humanas en un corazón de cartulina de unos 30 cm x 30 cm. Una silueta es usted; la de al lado, su marido y la que quede debajo de ambas, en el centro, la silueta de la suegra, suegro o familiar que esté entrometiéndose.

Rodee a su suegra con botones unidos entre sí por un hilo rosado, y déle la forma de un corazón. Pegue los botones al papel para que no se muevan; y, formando un triángulo invertido, distribuya tres velas rosadas rodeando al corazón de cartulina.

Haga sonar el llamador, encienda las velas, coloque el símbolo de la paz en el centro de las tres siluetas y, sosteniendo la Cruz de Caravaca sobre todos, ore así: “Cada uno en su lugar, cada cual amando está, tengas suegra tranquilidad, amor y tareas que te den paz. Te conjuro y nos conjuro para limpiar lo que funcionaba mal. Seamos pareja y familia en sana y sabia armonía”.

Dé tres golpecitos sobre la silueta de la suegra con la cruz, haciendo sonar el llamador muchas veces. Deje allí todo hasta el día siguiente. Luego, guarde el corazón en un cajón y repita el ritual cuando lo considere necesario.

APROVECHADORES Y MENTIROSOS

● Finalidad: a quién no le ha sucedido sufrir una gran decepción al descubrir que aquella persona que se acercaba sonriente y servicial resultó ser alguien interesado e hipócrita. El corazón de alguna gente se encuentre más alegres y fuertes, aplique este rocío de poder sanador.

● Procedimiento mágico: Ponga a hervir en una olla pequeña con agua, un puñado de hojas de eucalipto, 1 cucharada de lavanda y una de peperina. Revuelva con una cuchara de madera, conjurando así: “Vapores, hierbas y aromas, elévense al cielo y combatan al oscuro, penetren por su piel y pensamientos, y limpien palmo a palmo sus opacos sentimientos”.

Haga hervir al fuego durante 5 minutos. Deje enfriar y pase por filtro de papel. Guarde esta agua en un perfumero, al que debe agregarle unas gotitas de alcohol fino y de esencia cítrica (limón, mandarina). Llévelo consigo o úselo para pulverizar objetos personales de la persona afectada. Cuando esté con ella, invítela a rociar sus prendas y nuca, explicándole que ha confeccionado este perfume y quiere compartirlo. Al hacerlo diga: “Huele a alegría, huele a felicidad, llegue este perfume a darte paz”.

Defensa potente

El objetivo de este trabajo no es ocasionar daño rencoroso, sino devolver la energía destructiva a su origen; pero en la dosis justa y necesaria para que el veneno se transforme en medicina; es decir, para que quien la emitió aprenda la lección.

● Proceda así: Confeccione un muñequito de tela violeta. Se cortan dos siluetas humanas iguales y se las cose enfrentadas por el borde, dejando la cabeza abierta, por donde se colocará el relleno (alpiste o algodón).

Se cose todo. Escriba, al frente y al dorso, el nombre de la persona que puede estar enviándole vibraciones dañinas.

Úntese las manos con unas gotitas de aceite, y espolvoree con pimienta el muñeco. Átele un cordón largo al  cuello y cuélgueselo sobre su pecho. Sosteniendo una estampa de San Jorge en una mano y un espejito en la otra, coloque el espejo justo enfrente del muñeco y diga con firmeza: “Caíste en tu propia trampa, ahora has de probar de tu veneno en la dosis justa y necesaria; lo enviado retorna a ti en medicina, así aprenderás a conducirte y harás el bien sin mirar a quién.

Así sea”.Tome la soga y revolee el muñeco por el aire, haciendo tres círculos hacia izquierda y derecha. Luego, cuélguelo de un árbol lejos de su casa. Abandónelo allí, o entiérrelo.

Desintegrador de daños

Además de prevenirnos contra ataques de terceros, es importante también disolver las vibraciones negativas que ya podrían estar actuando en nuestro entorno ocasionando daños y malestares. Por eso, las limpiezas periódicas ayudan a mantener los ambientes y

el aura personal despejada y fortalecida. Se debe quemar sobre carbones abundante incienso y fumigar todos los ambientes del lugar con el humo, mientras se ora con la cruz de Caravaca en alto, de esta forma: “Bendita

Cruz de Caravaca, que milagrosa te convertiste, disuelve en este incienso los residuos nocivos. Quede todo mi hogar limpio y exento del mal. Amén”. Al finalizar, ventile bien el lugar y deje quemando hojas o aceite de eucalipto en un hornillo, debidamente tapado para no provocar ningún accidente.

Palabras guerreras contra todo mal

Los soldados de la Antigua China, usaban una frase como talismán. Creían que si la recitaban, mientras trazaban cuatro líneas verticales y cinco horizontales en el aire, con los dedos, estarían protegidos de cualquier daño.

La frase traducida dice:“Todos los que salen a batallar integran la línea del frente”. Este ritual se expandió luego por el Japón y fue ampliamente usado por los grandes guerreros samuráis. Todo indica que esta sencilla frase ritual encierra un gran poder de defensa para quienes la reciten con convicción.

La ventaja es que puede realizarse en cualquier momento y lugar. Si tiene a mano una espada o cuchillo ritual, puede dibujar con él las líneas en el aire, tal como hemos señalado.