Portada » La leyenda de María Lionza

La leyenda de María Lionza

mayo 24, 2010

Rezos, pedidos y santería católica en tierras venezolanas.

Una controvertida historia de atrae a miles de fieles sudamericanos en busca de sanación, amor y también, de prosperidad.

La montaña de Sorte es mágica, de eso no cabe duda. Ubicada en Yaracuy, Venezuela, es el templo natural de la diosa María Lionza, la princesa indígena que se convirtió en una de las imágenes religiosas paganas más importantes de ese país.

Dicen que la Diosa habita en el río que corre desde lo alto de la montaña. Ahí, miles de seguidores van a suplicarle y pedir por buena suerte, especialmente en Semana Santa y cada 12 de octubre, cuando se conmemora el Día de la Raza o de la Resistencia Indígena.

¿QUIÉN FUE LA REINA DE SORTE?

Existen varias leyendas sobre el origen de María Lionza. A continuación les contamos las dos más difundidas:

Espíritus de la naturaleza

Yara era una princesa indígena de belleza inigualable que olía a orquídeas y tenía la capacidad de comunicarse con los animales. Fue raptada por una enorme anaconda que se enamoró de ella. Cuando los espíritus de la montaña se enteraron de lo sucedido, decidieron castigar a la serpiente haciendo que se hinchara hasta reventar.

El río que traviesa verticalmente la montaña de Sorte, es la representación de la serpiente.

Las leyes de la tribu

La princesa Yara era tan bella, en especial por sus ojos grandes y verdes, que el Chamán de la tribu mandó a matarla porque creía que traería la desgracia. Pero su padre no pudo hacerlo, así que la escondió en una cueva en lo más alto de la montaña, custodiada por 22 guardianes. Un día, una fuerza misteriosa los adormeció y la princesa se escapó y, por primera vez, vio su reflejo en el agua. Su belleza era tal, que el dios del agua, la Anaconda, la atrapó. Entonces, María Lionza y la poderosa serpiente celebraron una comunión espiritual y mística. Pero, cuando su padre los descubrió e intentó separarlos, la Anaconda creció enormemente hasta estallar, provocando así una gran inundación que arrasó con la aldea y su gente.

Cualquiera sea el final de la historia, ésta se ha venido tergiversando desde hace siglos, y lo cierto es que María Lionza se ha convertido en la dueña de las lagunas, ríos y cascadas, madre protectora de la naturaleza y reina del amor. Hoy todos creen que ella manifiesta su presencia a través de una mariposa azul.

EL SINCRETISMO CATÓLICO

Las tierras de Yaracuy se caracterizan por ser fecundas en mitos y leyendas. La principal de ellas es el culto a María Lionza, que ha sobrevivido desde el siglo XV, cuando los indígenas veneraban esta reina del amor y de la naturaleza.

Luego de la llegada de los españoles a Sudamérica, el culto fue sufriendo modificaciones, a raíz del empeño de la Iglesia de redimir las almas del nuevo mundo a la religión católica, convirtiendo a la diosa “Yara” en Nuestra Señora María de la Onza del Prado de Talavera de Nivar; tratando de imponer la condición mariana al culto primitivo. Sin embargo, esta denominación fue convirtiéndose con el tiempo en María de la Onza o María Lionza en los cultos ajenos a la práctica católica, que seguían prosperando en lugares naturales inhóspitos de la montaña de Sorte. La devoción a la Reina de Sorte se ha acrecentado y sus fieles buscan en ella la cura de enfermedades, la solución de problemas de amor, y hasta la obtención de riqueza o poder.

LA MAGIA EN LA MONTAÑA DE SORTE

La diosa indígena, quien preside siempre el altar, es la Reina de las cuarenta legiones formadas por diez mil espíritus cada una. Junto a ella se coloca a Guaicaipuro, cacique que luchó valientemente contra los conquistadores españoles en el valle de Caracas y líder de la Corte Indígena; y a Negro Primero, el único negro con rango de oficial en el ejército del libertador Simón Bolívar, quien dirige la Corte Negra. Estas imágenes representan los tres grupos étnicos que se han mezclado en Venezuela: los indígenas, los africanos y los españoles; y forman una especie de “trinidad”.

A la Reina se le suele representar como una bella mujer vestida con un manto azul, plumas de colores y joyas, sentada sobre grandes boas o dantas (tapires) y acompañada de pumas, jaguares o chivos.

Para pedir a María Lionza, los creyentes eligen un rincón en el bosque o un recodo en el río para construir un altar desde donde invocarla. Usualmente lo decoran con fotografías, figuras y estatuillas, vasos con ron o aguardiente, tabacos, cigarrillos en cruz, flores y frutos.

EL RITUAL PASO A PASO

Para llegar al templo natural de María Lionza, en Sorte, hay que atravesar un sembradío de maíz. Desde ahí, se divisa a los lejos la montaña siempre nublada, comienza el culto mágico.

Sin embargo, se puede invocar en cualquier lugar del mundo. En cualquier caso, se realizan los siguientes pasos:

● Se escoge el lugar donde realizará la ceremonia, el cual se purifica antes de proceder a la instalación del altar.

● La limpieza se hace con pólvora, agua bendita, amoníaco, tabaco e incienso.

● A continuación, se monta el altar con la iconografía de las diferentes cortes, las velas y las ofrendas: que incluyen comidas, bebidas espirituosas, flores, frutas, cigarros, etc.

● Se elaboran los oráculos magnéticos, símbolos que se dibujan en el suelo y que tienen poderes especiales, conforme al caso o consulta.

● Comienza la ceremonia que consta de velaciones, consultas o coronaciones, según corresponda.

● Al comenzar la ceremonia, se tocan tambores y se entonan cantos y rezos con el fin de invocar a los espíritus.

● Al incorporarse el médium, comienza con la sesión de consultas y curaciones.

● La comunicación entre el creyente y el espíritu se realiza a través del triángulo: creyente-médium-espíritu, que es guiado por la trilogía universal: padre, hijo y espíritu santo

Ritual de sanación para el hogar

Para aquellos creyentes de María Lionza que no pueden trasladarse a la montaña de Sorte, en Venezuela, les presentamos este ritual para hacer en su casa:

● Preparar un pequeño altar con su imagen, dos velas blancas pequeñas encendidas, muchas flores perfumadas, todo sobre un mantel blanco.

● Encender varios inciensos.

● Rezar tres veces seguidas la siguiente oración sanadora: “Madre mía. Guardiana mía, Madre de todos nosotros los que con humildad y buena fe te rogamos accedas a nuestras súplicas, intercedas con tu gracia celestial y divina ante Dios Todopoderoso, a que sanes nuestro cuerpo, nuestros dolores, nuestros lamentos. Que tu divina bendición sane (nombrar el malestar de cuerpo o alma), y que pronto tenga fuerzas y energía para mis labores cotidianas,

Madre mía, Reina María Lionza, te ruego e imploro accedas a mis súplicas, de todo corazón, que sanes mi cuerpo dolorido, que nunca deba recurrir a operación alguna. Amén”.

Las principales cortes

Existen muchas cortes que acompañan a María Lionza, especialmente por el sincretismo del culto. Las tres principales son:

● La Corte Celestial: Representada por el Sagrado Corazón de Jesús, las Tres Divinas Personas, Jesús de Nazaret, Santo Sepulcro, la Virgen de Coromoto, los Arcángeles, Santa Bárbara, San Expedito, San Alejo, San Benito, San Francisco de Asís, Santa Clara de Asís, San Cipriano, San Sebastián, entre otros.

● La Corte Negra: compuesta por el Negro Felipe a la cabeza, Negra Matea (niñera del libertador Simón Bolívar), Negra Francisca, Negro Pío, Negro Eloy, Macario Pantoja, Macario Blanco, Negra Francisca Duarte (conocida como “Ánima De Taguapire”), Negro Lorenzo, Negra Petra, Felipa del Valle, entre otros.

● La Corte Africana: son los dioses de la religión Yoruba representados en Las Siete Potencias Africanas: Xangó (Santa Bárbara), Oxum (Virgen De La Caridad Del Cobre), Oggún (San Pedro), Eleguá (Santo Niño De Atocha), Obatalá (Virgen De Las Mercedes), Iemayá (Nuestra Señora De Reglá) y Orulá (San Francisco De Asís), entre otros.

● La corte India Venezolana, la Vikinga, la Corte del Cielo, la Camarera y la Corte Médica, liderada por el Dr. José Gregorio Hernández (conocido como “El Ciervo de Dios”).